Los pormenores de acceder a buen dinero.

Karl Franz Williams, propietario, 67 Orange Street y Anchor Spa

No importa a qué motivo ulterior le atribuyas tus objetivos de abrir tu propia empresa, en definitiva lo que quieres y esperas es ganar DINERO. Rápido aprenderás que para ganar dinero hace falta dinero. Ya sea tuyo, capital invertido, dinero comprado o un préstamo, no puedes generar ni un centavo hasta que no hayas invertido un poco.

Esto representa una verdadera paradoja para algunos grupos de emprendedores. En la comunidad afroamericana en particular, son muy pocas las familias ricas. Según la Encuesta [de Finanzas del Consumidor] 2019 de la Reserva Federal, "el patrimonio promedio de familias afroamericanas es de menos del 15 por ciento del de las familias blancas, a $24,100 y $142,500 respectivamente".

Esto significa que si eres un afroamericano que aspira a tener su propio negocio, el acceso a capital puede ser un obstáculo real para entrar. La falta de acceso a capital también crea un obstáculo para mantener, escalar y pivotar tu negocio cuando sea necesario.

Conseguir el dinero que necesitas no es fácil, y tomar las decisiones equivocadas sobre qué dinero sí recibes puede ralentizar tu progreso, o en el peor de los casos, hundir tu negocio. Después de todo de verdad hay dinero bueno y dinero malo. Entonces, ¿cuál es la diferencia?

¿Qué es el dinero bueno (y malo)?

Hay varias definiciones para dinero bueno (y por ende también para el dinero malo). En este artículo quiero enfocarme en la definición de que el dinero bueno es el dinero que viene de fuentes respetables, confiables, razonables, seguras y comprensivas.
No creará mayores problemas al limitar seriamente tu flujo de caja o ingresos futuros, se trata de un gasto razonable, y no crea una presión excesiva sobre ti, tus socios ni la empresa.

¿Entonces cómo puedes saber que los inversionistas u otras fuentes de capital que estás recibiendo cumplen con estos criterios?

  1. Respetable: es conocida o de buena reputación. Puedes investigar y saber que esta fuente de fondos es una buena empresa
  2. Confiable: tendrá un plazo realista con una propuesta justa. Es receptiva y no te deja preguntándote cuáles son los próximos pasos
  3. Razonable: tiene términos que toman en cuenta cuánto puedes pagar
  4. Segura: no te atacará a ti ni a tu familia para que le devuelvas lo invertido si las cosas no funcionan
  5. Comprensiva: dispuesta a llegar a un acuerdo justo para que pagues el dinero recibido. Reconoce que las cosas pueden cambiar y no adopta una posición extremista

El caso de COVID-19.

La pandemia de COVID-19 es un estudio de caso útil y en tiempo real de cómo identificar el dinero bueno en un momento de necesidad para nuestro negocio. En este escenario, el dinero bueno vendría de fuentes como la ley CARES/subvención por COVID-19 u otra ayuda del gobierno federal, estatal o una organización benéfica por la pandemia. Hay un reconocimiento universal de la devastación financiera de la pandemia. El capital de estas fuentes en general viene con:

  • Tasas de interés bajas del 4 % o menos
  • Plazos de repago muy razonables, y a veces hasta sin requisito de repago
  • Muy pocas veces incluyen garantías personales
  • Montos sustanciales, suficientes para mantener y/o sostener tu negocio

Evita estos baches en el camino.

Si bien las oportunidades de acceder a dinero bueno son atractivas y hay que perseguirlas con ahínco, los pequeños empresarios deben tener presente que tienen otros obstáculos en cuanto al acceso.

  • Registros financieros organizados: un gran punto ciego para muchos emprendedores. Si no se registran consistentemente los costos e ingresos podrías no poder analizar estos detalles con un posible prestamista o inversionista. Consigue un buen software contable (a mí me gusta QuickBooks) o contrata un contador para que maneje las finanzas de tu empresa.
  • Competencia: obtener capital suele ser muy competitivo, especialmente si hablamos de subvenciones. Cuando se trata de destacarte de la competencia, la narrativa de tu negocio y de ti como emprendedor es fundamental. Toda persona que revise tu solicitud busca una historia convincente.

Ahora es un excelente momento para pensar bien en tu historia y el motivo para abrir tu propio negocio. Piensa en qué es lo que hace que la narrativa de tu negocio sea especial, porque comunicar eficazmente esa narrativa es clave para ganar subvenciones y otras formas de capital.

Fuentes de dinero bueno.

Ahora que sabes que te conviene buscar dinero bueno y no dinero malo, debes estar preguntándote a dónde ir para identificar posibles fuentes de capital. Abajo tienes una lista que vale la pena consultar. Encuentra alguna que tenga sentido para ti (enfocado en mujeres, en la comunidad afroamericana, etc.) y estate pendiente de sus programas y propuestas:

Ayuda por COVID-19:

  • Programa de Protección de Pago:
    • La mayoría de los programas ofrecen este programa, pero si no puedes acceder a través de tu banco, intenta en tu CDFI (Institución Financiera para el Desarrollo de la Comunidad) local. Las CDFI son bancos y/o prestamistas enfocados en la comunidad local que han recibido fondos específicos del gobierno para dar propietarios de pequeños negocios. Búscalas haciendo una simple búsqueda en Google o consulta en tu centro  para pequeñas empresas, escuela de negocios o cámara de comercio de tu zona.
  • Préstamos por catástrofes y pérdidas económicas (EIDL):
    • El programa EIDL está diseñado para dar ayuda económica a negocios que están teniendo pérdidas temporales por el coronavirus (COVID-19).

Distribuidores: fuentes que arman listas de subvenciones locales o específicas

Otras fuentes que vale la pena considerar:

  • Préstamos o líneas de crédito sobre el valor acumulado sobre la viviendo o la inversión: ten cuidado. Es tu dinero, y quizás te convenga usarlo pero ten cuidado de no jugártelo todo a una sola carta. Decide qué cantidad o qué porcentaje del valor acumulado sobre tu propiedad estás dispuesto a arriesgar y evita pasarte de ese número, incluso si las cosas no salen bien.

Fuentes de fondos para pensarlo dos veces.

Así es que ahora tienes algunos buenos lugares a los que acudir ahora mismo para obtener financiamiento. Pero hay algunos lugares de los que te recomendaría encarecidamente alejarte. Hemos llegado, ¡el dinero malo!

  • Cualquier tipo de programa de factoraje: el factoraje es una transacción financiera en la que una compañía vende sus cuentas por cobrar a una compañía financiera (llamada un factor). El factor cobra las cuentas por cobrar de los clientes de la compañía.
  • Préstamos con pago global: un pago global es un pago que cubre el saldo de un préstamo al final del plazo del préstamo. Por lo general es mucho más grande que los pagos anteriores sobre el préstamo, lo que crea una deuda que probablemente nunca puedas saldar.
  • Dinero "duro": dinero de prestamistas con los términos que se les ocurra, donde sabes que adoptarán una postura totalmente agresiva e implacable para que se lo devuelvas.
  • Micropréstamos: préstamos que son demasiado pequeños para el impacto que "DE VERDAD" necesitas (según lo proyectado por tus registros financieros). Lo único que hacen es patear el problema para más adelante, pero después estás más endeudado y más hundido.

Fuentes respetables, confiables, razonables, seguras y comprensivas. Mide cualquier posible fuente de fondos según estos criterios y podrás identificar el dinero bueno para poder mantenerte alejado del malo.

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