En lo profundo de las montañas del suroeste de Arkansas, se encuentra Dierks, un pueblo con menos de 900 habitantes. Aquí, en los viernes de otoño, se alienta a los Outlaws en Ayers Field, el estadio al que todos llaman “el Holler” (el grito).
El Holler está en una hondonada entre dos colinas (o hollow). Pero el nombre se debe al volumen de los gritos del público durante los partidos. Es el lugar de encuentro durante la temporada de football. A pesar de que es uno de los estadios con campo de pasto más antiguos del estado, con gradas que no se han renovado desde la década de los 80 y un suelo en pendiente, se llena tanto que muchos espectadores tienen que quedarse de pie. Ya sea que los Outlaws ganen o pierdan, cuando suena el último silbato, todos entran al Holler junto con su equipo. Para la comunidad es una tradición que se mantiene desde hace generaciones.
“Mi papá jugó en este estadio, mi abuelo jugó en este estadio y su papá también jugó en este estadio”, cuenta Mason Smith, graduado reciente y exdefensa de los Outlaws. “Me enorgullece estar a la altura de su legado. Aquí todos se reúnen. Y no es solo para ver el partido, sino también para ver y apoyar a nuestra comunidad. Este equipo es muy importante para mí, más allá de si pasamos las eliminatorias”.
El otoño pasado, ese sentimiento se extendió mucho más allá del Holler y llevó a Dierks High School al primer puesto en Friday Night 5G Lights de T‑Mobile. Esta competencia otorga a una high school elegida por el voto del público un makeover de su estadio de football por un valor de $1 millón. El 18 de septiembre la comunidad festejará cuando el renovado Holler abra sus puertas.
“Desde que tengo memoria, me ha obsesionado cómo las comunidades alientan a los equipos de football de sus high schools”, comenta Lucy McLellan, directora ejecutiva de marca y comunicaciones de T‑Mobile. “Friday Night 5G Lights se creó para celebrar la competencia y el orgullo que une a las personas con su comunidad de forma única y especial. Dierks es un ejemplo perfecto”.
Esta es la historia de cómo un pequeño pueblo de Arkansas se unió para luchar por un estadio de football que ya mostraba el paso de los años, y logró algo que casi nadie creía posible y descubrió que la mayor transformación en realidad no era precisamente la del estadio.
Cómo Dierks participó en el juego
El verano pasado, Krystal Greene, habitante de Dierks de toda la vida y miembro del club de apoyo de la escuela, vio a Rob “Gronk” Gronkowski, tetracampeón del Super Bowl y embajador de Friday Night 5G Lights, en las noticias. Le tomó una foto a la pantalla de la TV y se la envió por mensaje a su hermana Kara Tedford.
“Le dije: ‘Tenemos que participar. Tengo un presentimiento. Es algo especial. Dierks podría ganar’”.
Así que Greene y Tedford, con ayuda de Adriana Hogg, profesora y entrenadora de cheerleaders de Dierks High School, se pusieron en marcha de inmediato para correr la voz y poner a la comunidad en acción.
Al principio, parecía una hazaña improbable: Dierks era una entre más de 2,100 high schools de todo el país que participaron en Friday Night 5G Lights.
“Somos un pequeño pueblo de 884 habitantes”, dice Paul Ernest, quien fue entrenador de los Outlaws durante la competencia y ahora se ha convertido en director de la high school. “No nos veía capaces de competir contra comunidades con cinco, seis, siete veces más habitantes”.
Pero cuando Dierks quedó entre los 25 finalistas, la emoción de la high school y de todo el pueblo se desató de forma inesperada. Se difundió en las redes sociales. Participaron desde la gobernadora de Arkansas, Sarah Huckabee Sanders, hasta la NFL, NASCAR y estrellas del entretenimiento. Incluso su rival mostró el código QR para votar a Dierks en su pantalla gigante durante el medio tiempo y pidió pausas para que los fans pudieran votar por sus vecinos de Arkansas.
“Cuando empezó a pasar todo esto, pensé ‘guau, tenemos una oportunidad’”, relata Ernest.
El momento en el que Dierks ganó
La competencia se definió en las últimas horas. Dierks compitió contra Lebanon High School, de Oregon, hasta el último momento. Nadie sabía con certeza quién se haría con la victoria.
Cuando Dierks descubrió que había ganado por poco y se había convertido en el campeón de Friday Night 5G Lights, la esperanza y el esfuerzo culminaron en un estallido de emociones en todas las aulas y en cada rincón de Dierks.
“Los jugadores del equipo de football se emocionaron tanto [cuando se anunció] que festejaron apilándose en el piso del gimnasio”, cuenta Hogg. “Cuando vi la alegría en el rostro de los chicos, supe que todo el esfuerzo había valido la pena”.
“Me largué a llorar cuando me enteré de que Dierks había ganado”, agrega Greene. “Saber que todo nuestro esfuerzo, todo el esfuerzo de los estudiantes, había valido la pena fue irreal. Todavía siento que estoy soñando”.
El festejo siguió durante unas semanas después del anuncio, cuando Gronkowski y la estrella del country Bailey Zimmerman llegaron a Dierks para participar en una gran fiesta con la comunidad. Luego de conocer el pueblo en persona, Gronk llegó a una conclusión muy simple.
“Cuando llegué a Dierks, entendí perfectamente por qué ganaron”, explica. “El pueblo lo dio todo, todos los días de la competencia. No se rindió hasta lograr la victoria. Y ahora tendrá un estadio con instalaciones que reflejarán ese espíritu perseverante”.
¿Cómo es un Holler de un millón de dólares?
El Holler que todos conocen —campo de pasto en pendiente, gradas anticuadas, etc.— va a cambiar drásticamente.
Menos de un año después de la victoria, T‑Mobile ya ha completado el campo de césped de nivel NFL, mejorado las gradas para visitantes y la zona de venta de comidas y realizado renovaciones con Gronk Fitness (la línea de Gronkowski para gimnasios) que transformarán la experiencia en el Holler para todos.
Greene afirma: “Podrán jugar en un lugar totalmente nuevo, y se lo ganaron. Esto es todo para ellos. Porque los hicimos por los estudiantes”.
Ernest agrega que la mayor transformación de Dierks no es la que verán los viernes por la noche.
Opina: “En esta competencia, vimos cómo las personas volvieron a unirse y a reconstruir lazos que muchos ya ni recordaban por qué se habían perdido”, dice Ernest. En un pueblo de este tamaño, estas cosas no quedan atrás tan fácilmente. Creo que, gracias a esta competencia, las personas, las familias y los amigos pudieron cooperar y recuperar estos vínculos”.
Para Hogg, la lección es aún más profunda:
“Creo que, al ganar esta competencia, los chicos también se dieron cuenta de que pueden lograr lo que se propongan. Su objetivo era ganar, y lo cumplieron. Si se ponen objetivos académicos, también pueden cumplirlos. Los chicos disfrutarán del triunfo en Friday Night 5G Lights durante muchos años. Sin duda marcó un hito histórico en nuestro distrito escolar”.
Vive la acción de Friday Night 5G Lights
ponibles:
- 1,000 ganadores de $5K Fridays
- 40 finalistas de la división
- 4 campeones de la división
- Premios Spotlight
- El favorito de los fans de T‑Mobile
- Premio mayor: makeover completo para el estadio por un valor de $1 millón
Se aceptarán postulaciones hasta el 18 de septiembre y la votación comenzará el 8 de octubre. ¡Dierks nos demostró que una población puede lograr lo que se proponga si cooperan, aunque sean pocos habitantes! ¿Tu escuela podría ser la siguiente?
La promoción Friday Night 5G Lights de T‑Mobile incluye un concurso y un sorteo. Sin obligación de compra. Nulo donde esté prohibido. Detalles completos en el reglamento oficial













